Los depredadores

Todos nosotros hemos sido sujetos a la acción de algún depredador, al menos una vez en la vida.

A cambio de un pequeño placer, o de un enfermo placer, aceptamos situaciones y establecemos contratos emocionales desventajosos para nosotras. Y aunque las señales de que esa persona no es más que un depredador sean evidentes, hacemos lo imposible por minimizarlas, por disminuirlas, por palidecerlas. Rechazamos nuestra sabiduría interior, porque no confiamos en ella.

Hay quiénes solo ven lo que es patente. Hay quiénes no saben leer entre líneas o hacen caso omiso de ese mensaje subrepticio, pero que ahí está.

A algunas mujeres nos hace falta una guía que nos ayude a entender estas sutiles situaciones en las que estamos relacionándonos con seres peligrosos, vampiros energéticos, personas que nos hacen daños y creemos que será fácil salir ilesas de tales ataques. Eso no siempre es cierto. Sí nos hacen daño, sí nos lastiman, sí nos hacen sentir mal, nos roban la energía, nos roban dinero, tiempo, amor, alegría de vivir, momentos. Están en todas partes, al acecho.

Sí tu eres ingenuo, sí te han hecho falta caricias, si tienes hambre de amor o de apoyo, ellos te reconocerán al instante, preparan su plan y acabarán contigo.

No hay modo de salir ilesa. Ni aunque tu seas más lista, o más educada, o más culta o más trabajadora o vayas a terapia.

Debemos reconocerlos, y luego decidir que hacer.

He aquí una tentativa de lista de depredadores:

1.Sí es más grande y fuerte que tú: Huye!!. Con ese depredador no podrás. Te vencerá y te comerá y te matará. Es un error común creer que podemos salir ilesas aun en las batallas en las que nuestro contrincante es mucho mayor, tiene más poder y más fuerza. Ante ese tipo de persona lo mejor es alejarse, poner distancia de por medio.

2.Si es más débil que tu. Aunque no quieras creerlo, a veces el depredador es un hijo o una hija que es grosera, o adicta, o flojo, o inútil. Y cómo tu lo ves frágil, débil, necesitado, le permites maltratos, groserías y abusos diversos. Ante estos depredadores debes decidir que quieres hacer. Cuánto de tu tiempo, energía, dinero, amor, escucha y atención estás dispuesta a dar, y bajo que condiciones. La condición para no quedar destrozada ante su encuentro es decidir racionalmente lo que quieres hacer y cuánto estás dispuesta a dar.

3. Sí está enfermo. O es un adicto. Puede ser alguien de tu familia. Y puede estar solo y ser tú la única persona que puede hacerle más fácil la carga. Toma vitaminas!! Vitaminas emocionales, de tiempo, de cariño, pon límites, cuídate. Para resistir hay que alimentarse bien. Y sobre todo: pon límites. O morirás.

4. Sí tiene púas, veneno, garras, colmillos… pero es precioso o rica o guapa o sexy o seductor: retrocede, aléjate, pasa de largo, deja de verlo, deja de pensar en él. Ni un día más. Puede ser ese hombre casado que te dice que que va a dejar a su mujer por tí, o esa amiga que te pide prestado a cada rato pero te atrae porque es muy divertida: este tipo de depredadores se disfrazan fácilmente, y mientras más ingenuas somos, más fácil caemos en sus garras. Sobre todo sí te halagan y te dicen cosas bonitas y tu tienes un ego frágil!!! Si yo te contara…

Todos, insisto, hemos sido víctimas de depredadores de distintos tipos. ¿Hasta cuando? Hasta que logremos decidir y resistir. Hasta que nos creamos que tenemos algo que aportar al mundo, que la vida es corta, que nuestro tiempo y nuestros recursos son muy valiosos y que no merecemos que nadie nos destruya, nos quite nuestros recursos, nos humille o nos haga daño. Hasta que le perdamos el miedo a la soledad.

Hasta que hagamos un trato con nosotras mismas, que consista en amarnos y respetarnos profundamente hasta el último de nuestros días. Hasta que seamos nuestras mejores guardianas, protectoras y cuidadoras. Hasta que, en verdad, perdamos el miedo.

6 comentarios en “Los depredadores

  1. Querida Rocio Buenisimo tu comentariio, sobre los depredadores es
    dificil el proceso de darnos cuenta, pero es indispensable para recuperarnos y más para detectarlos con claridad.
    Tu pagina me ilumina y me pone siempre a pensar.
    Un abrazo y gracias.

  2. Yo siento que tantas veces nos topamos y convivimos con ellos y entramos en relacion de co-dependencia y NO LOS RECONOCEMOS COMO TALES!!!!
    quizas si estuvieramos mejor ancladas en quienes somos, que creemos, que queremos….y otra cosa, tendra tambien algo que ver las “reglas de cortesia” de “buena educacion” y de formacion religiosa? porque muchas veces estas no nos dejan tomar distancia y abrir bien los ojos , decir Basta!!…. sera?

  3. Rocío: Muy interesante. Indispensable desarrollar un sentido que nos permita reconocerlos. Lo difícil es tenerlos reconocidos y sucumbir al encanto, al amor, etc.

    Como siempre mucha sabiduría en lo que escribes y compartes.

  4. Rocío:
    Entiendo que la mayoría de tus seguidores sean mujeres, pero también nos sucede a los hombres. Yo te leo todas las semanas y siempre se aprende algo de ti, tus comentarios son muy atinados. Pero te tengo una pregunta:
    Que hacer cuando te diste cuenta que la depredadora (en este caso mujer)estaba acabando con tu vida, y decides no permitirlo mas. Pero la depredadora tiene un hijo tuyo y con tal de seguir acabando con tu vida usa al bebé para hacerte mas daño aún?. Hoy mi hijo cumple 2 meses de nacido y aún no me permite conocerlo.
    Sé que detecté demasiado tarde al depredador, pero éso ya no se puede corregir. Que hacer ahora? Cómo puede existir alguien que cambie la naturaleza de la vida sólo por seguir teniendo el control?

    • Germán: gracias por tus comentarios. Te contesto con tres preguntas: ¿estás convencido de calificar a la madre de tu hijo cómo depredadora?, ¿en serio crees que ella quiera acabar con tu vida?, ¿podrías hacer algo diferente a lo que has hecho para llegar a un acuerdo? Rocío

      • Como te comenté en el email que te envié, mis respuestas son:
        1,. Si, ella va arrasando con todo mientras te dejes, pero cuando dices “no mas” ufff, acaba contigo.
        2.- Acabar con mi vida es un decir, pero si me está haciendo mucho daaño, y está usando a nuestro hijo para hacerlo. El no permitirme conocerlo es lo mas bajo que he visto en la actitud de cualquier persona
        3.- Sólo me queda pagarle los $450 mil pesos que me exige para conocer a mi hijo. Pero sé que ésa NO es la solución, éso es extorsión y chantaje y si se los doy, mañana me va a estar extorsionando por todo. La otra cosa que NO he hecho, es ponerle una demanda legal que creo que sería muy dañino para todos y peor para el bebé, y por último dejar de buscarla y de pedirle que hagamos las cosas bien, pero creo que esto sería renunciar a mi hijo, no creo tampoco que sea la solución, con una persona tan orgullosa y egoista? no creo

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