La envidia

Todas las personas sentimos envidia más de una vez al día. Envidiamos aquello que no tenemos y que desearíamos poseer.

Hacia ciertas personas, sentimos más envidia y suelen ser aquellas que están más cercanas a nosotras en edad y condición. Por ejemplo una hermana muy próxima en edad, una compañera de generación, una amiga.

Y es que la envidia surge cuando reconocemos que esa otra persona sí ha logrado algo que nosotras no hemos podido alcanzar.

Lo interesante es que el sentimiento de la envidia es una fuente de crecimiento ya que al identificarla podemos conocer mucho sobre nuestros deseos y aspiraciones. Sí logramos contenerla y recuperar el contenido para ser mejores, entonces se transforma en algo positivo.
Cuando no logramos identificarla y dejamos que se convierta en desprecio hacia el otro, no sólo no crecemos sino que expresamos aspectos muy negativos de nuestro ser.

La próxima vez que envidies a alguien, o sea, dentro de 5 minutos, pregúntate: ¿porqué me da tanto coraje que ella tenga lo que yo no me he atrevido a conquistar?

6 comentarios en “La envidia

  1. Rocio:
    Gracias por escribir este articulo para mi.
    A partir de una envidia muy grande que acepté tener, me surgió una idea maravillosa. Pronto te muestro avances.
    M

  2. Este es un punto de reflexion muy frecuente para mi porque hay mucha gente que admiro y envidio… si esto es propulsor de crecimiento yo deberia estar moviendome a una velocidad mayor que la luz!!
    Te quiero, te admiro, envidio tu capacidad de ensenar con la generosidad con que lo haces… Besos!!

  3. María de Lourdes Rivera Lara

    Rocio! me llena de alegria estar en contacto por este medio. Respecto a la envidia, sera por mi edad, sin saber por que, repaso mi vida y esa no es mi debilidad por el momento. Estoy satisfecha con la vida, pienso qu me ha dado más de lo que he ahnelado. mi lema es: ¡ Dios provee, Quiero, Puedo, lo logro, comparto y lo disfruto! Te deseo lo mejor de lo mejor eres una gran persona! Llena de sabiduria!

  4. Magda Moreno Bayardo

    Hola Rocìo fíjate que durante ciertas etapas de mi vida me sucedió eso que mencionas en relación a la envidia, pero hace ya algunos años que no me sucede, supongo que por la visión propia de mi edad, sigo admirando a ciertas personas, pero como que ya acepté que lo que podía lograrse ya se dió y lo demás que pudiera darse bienvenido pero sin presiones ni envidia, lo que si observo es que por más positiva que sea mi actitud de repente me siento muy cansada a veces hasta de vivir, a que supones que se deba y que sugerirías?

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