Rendirse o persistir

Estoy convencida que vale la pena correr el riesgo de aventurarse a intentar conseguir aquello que deseamos. Ciertamente, sin saber que se desea es imposible lograrlo. Reflexionar sobre nuestras prioridades y jerarquizarlas. Saber bien que deseo. Y saber que tendré que pagar un precio por ello.

Arriesgarse a trabajar para aumentar nuestra calidad de vida. Si esto implica enfrentarnos con nuestras incapacidades, con nuestra ignorancia y nuestra debilidad: adelante. Atrevernos a luchar por lo que anhelamos. Y persistir: nunca rendirse. Seguir intentando cada día, avanzar para conquistar nuestros sueños.

Arriesgarse a encontrar una pareja, a cambiar una carrera, a mejorar nuestra salud con una dieta, a iniciar un programa de ejercicio, a aprender algo nuevo, a pedir perdón, a decir te quiero. Arriesgarse, especialmente, a amar. Con toda el alma. No se puede correr un riesgo mayor, sin embargo, el peligro de no correrlo es inmenso, el resultado será la depresión.

Publicado por Rocio Arocha

Dedico mi vida profesional a compartir ideas y conceptos que pueden mejorar nuestra calidad de vida, ayudarnos a relacionarnos mejor con los otros, ser más conscientes del significado de ser personas y contribuir a evitar el sufrimiento innecesario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: