Resolver problemas o amargarse la vida

La vida está hecha de problemas. Y esta no pretende ser una afirmación negativa: sólo realista.

Cada día, desde el principio hasta el fin, se nos van presentando problemas. Y los problemas corresponden a nuestro estilo de vida, nuestras actividades, nuestra situación. Si soy dueña de un restaurante: tengo problemas relacionados con meseros, comida, proveedores…si soy madre pues algunos de mis problemas estarán relacionados con hijos: escuelas, tareas, reportes, dentistas, permisos…

Tu puedes planear tu día: ten por seguro que habrá dos o tres o más imprevistos: esos son los problemas que pueden distraernos, agobiarnos, generarnos ansiedad y hasta miedo!

Pero ¿quién puede prevenir todo lo posible? por mucho que seas ordenada, previsora, cautelosa: siempre aparecen nuevos retos!

No hay modo de que no haya problemas. A veces son grandes y a veces pequeños, pero siempre los hay.
Yo puedo usar disciplina para resolverlos. Es decir, percibirlos, y ejecutar las acciones que se orienten a la resolución del problema. Y pensar paso a paso lo que debo hacer y empezar lo antes posible!!

Unos podré resolverlos sola, para otros necesitaré ayuda (y ojalá tengamos siempre la humildad de solicitarla), otros llevarán más tiempo…
Y puedo ser tan disciplinada que los que se me queden sin resolver, los anote en mi agenda y al día siguiente de un paso o dos en aras de encontrarle solución. Y también puedo ser lo más previsora posible: tener mis papeles en orden, contar con dinero (aunque sea poquito) ahorrado para esos pequeños imprevistos, tener seguro de auto y de gastos médicos, checar que las cosas estén funcionando con cierto orden…

Otro camino es no prevenir, o quejarme…o negarlos y permitir que se hagan más grandes y más complicados…así es seguro que habré dominado el común arte de amargarme la vida!!! y de paso ¿porqué no? a los que me rodean!!!

Te pregunto: tu como respondes ante los problemas de la vida cotidiana??

¿Eres una solucionadora de problemas o una amargada?

Elegir es renunciar

Cada vez que hacemos una elección estamos dando muerte a todas las demás posibilidades.

La calidad de nuestra vida está determinada por las elecciones que hacemos a cada instante.

Hay elecciones que tienen más sentido que otras. No siempre es fácil distinguir entre dos o más posibilidades. No todo lo que escogemos será bueno para nosotros, unas elecciones nos causarán vacío existencial, desasosiego, tristeza, amargura. Las elecciones significativas, sin embargo, nos brindarán más posibilidades de tener una vida con sentido.

Pero: ¿que hace que algo tenga sentido?, estos son algunos criterios:

* lo que produce un beneficio a mi, al otro, al mundo y no perjudica a nadie
* lo que está contemplando el bienestar de los demás
* lo que no está motivado por mi egoísmo
* lo que es equilibrado
* lo que es correcto moralmente
* lo que hará que me sienta orgulloso de mi mismo
* lo que hará de mi una mejor persona

Cada elección me protege o será fuente de riesgo o peligro para mí. Un sencillo ejemplo puede ser: elegir entre fumarme un cigarro o no. Si decido hacerlo estaré poniendo mi salud en riesgo, si decido no hacerlo me estoy protegiendo. Otro ejemplo: ser amable con el otro. Si lo hago estoy cuidando mis relaciones, si no lo hago pongo en riesgo alguna área de mi vida.

La logoterapia propone que el ser humano es libre, siempre, para elegir.
Es indispensable preguntarse día a día a qué le estamos diciendo “sí” y a que le estamos diciendo “no” en nuestra vida. Es necesario ser conscientes de nuestra libertad, que al fin y al cabo, es lo que nos hace personas: ser libres para elegir.

El sentido de la vida se va descubriendo, se va creando: sólo basta observar atentamente y reflexionar antes de actuar.

El maltrato psicológico

Todos nosotros conocemos mucho de éste tema: ya sea porque nos han maltratado psicológicamente o porque nosotros hemos cometido ese tipo de abuso emocional.

Los demás se comunican con nosotros a través de sus miradas, de sus silencios, de sus palabras. Es importante estar muy alertas a lo que nos dicen y traducir su lenguaje, porque nadie puede ser inmune al efecto del abuso psicológico.

Algunas de las modalidades del abuso psicológico son:

1. No responder a una pregunta. Ejemplo: le preguntas a tu pareja ¿Cómo te fue hoy? y simplemente no responde, se sigue de largo, enciende el televisor, abre su periódico.

2. Descalificar: ésto puede hacerse de modo verbal y de modo no verbal. Verbalmente puede ser un comentario del tipo ¿Cómo puede gustarte eso tan asqueroso? y del modo no verbal una mirada cargada de odio, de desaprobación, de rechazo es suficiente.

3.Adivinar. Este consiste en adivinar o suponer las intenciones del otro: yo sé que odias a Fulano, o se que no te gusta ir al cine, o se que no te cae bien Zutano.

4. Decir sin decir: o te lo digo Pedro para que lo entienda Juan. Consiste en hacer afirmaciones como “la mujeres que trabajan descuidan mucho su casa” frente a mujeres que trabajan. Esto significa no decir directamente pero si descalificar al otro.

5.Burlarse: ofender al otro con apodos, regañar al empleado o al hijo de modo público, reírse de los errores del otro, ridiculizarlo.

6. Dejar de hablar: cuando él o ella te deja de hablar por días: viviendo en la misma casa!! Eso es ignorarte, descalificarte, deshumanizarte.

La lista puede ser mucho más larga.

Algunos caminos de solución:

1. Traduce, traduce, traduce: con ésto quiero decir que si el otro te mira de modo descalificante tú lo verbalizes y digas, por ejemplo: esa mirada desaprobatoria significa que no te gustó la sopa que te preparé? o no quieres hablar para decirme de ese modo que estás molesto conmigo?

2. Repite con frecuencia en tu interior: yo merezco que me traten bien, nadie debe maltratarme así como yo no maltrato a nadie.

3. El mundo cambia cuando tú cambias: no esperes que los demás lo hagan. Cambia tú. Y si el otro no entiende y sigue agrediéndote: aléjate!!! que puede hacer un ratoncito frente a un león?

4. Aliméntate: enriquece tus relaciones, tu espíritu, cuídate a ti misma e intenta depender cada día menos de esa otra persona a la que le urge una terapia o un trasplante de cerebro!!!

Y no se te olvide: la calidad de tu vida depende de la calidad de tus relaciones.

Los tapetes

Muchas de nosotras hemos sido tapetes de otros en algún momento de nuestras vidas. Lo escribo en femenino aunque se bien que también hay hombres que son pisoteados.

Nos ponemos en el suelo, pedimos perdón y hasta agradecemos que pasen por encima de nosotros. Porque estamos feas, porque nos creemos tontas, porque no nos han querido, por inexpertas, por hambrientas, por desorientadas, porque nos sentimos culpables de algo. Porque un hombre nos cambió por una más joven y bella. Porque un padre nos abandonó. Porque un jefe nos despidió. Porque un hijo no nos quiere. Puedo escribir tantas razones para comportarse como tapete como mujeres hay en el mundo.

Además, mientras más nos pisan más nos desgastamos y luego ya no somos tapetes, sino jergas de cantina.

Se nos olvida con frecuencia que nosotros les enseñamos a los demás como deben de tratarnos.

Si alguien te insulta y tu lloras, o pones cara de tristeza, o no reclamas: pues ya le diste una clase de cómo tratarte.

Sabes que? no dejes que nadie te pise. Nadie es nadie. El daño a tu autoestima, a tu salud mental, a tus emociones, a tu salud física es terrible.

Es mejor estar solo. O sola, o con una sola persona, pero que te quiera bien.

Ponte de pié, sacúdete el polvo, echa afuera todas las creencias que te impiden poner el alto a quiénes te pisan.

No se te olvide: quién tiene hambre, hace malas compras. Aliméntate, date la nutrición emocional que necesitas y saca de tu vida cualquier basura que se te pegue.

¿Juventud y belleza?

La juventud y la belleza son atributos extremadamente cotizados en la sociedad consumista en la que nos movemos. Los anuncios de las revistas, los personajes de las televonelas, las actrices y los protagonistas de las películas comerciales son siempre “jóvenes y bellos”.

A ti: ¿Quiénes te parecen bellos?, tu: ¿quieres más a una amiga si está más delgada o usa un mejor vestido?

Difícil encontrar una oferta de empleo para alguien mayor de 40. Parece que después de los 40 años dejamos de existir para muchos. Los comerciales nos arrojan a cada instante la oferta de como vernos más jóvenes, más bellas.

¿Qué es la belleza? para mi es un alma limpia, unos ojos llenos de amor, es calidad humana y calidez. La belleza es la compasión y la misericordia. Si nos dejamos confundir y nos creemos el cuento de que la belleza es un rostro liso sin arrugas y un abdomen plano y una piel firme: estaremos muy desprotegidos existencialmente. La apuesta por la belleza exterior es muy peligrosa.

Yo no creo que una persona madura te quiera más porque te restires la piel de la cara. Yo creo que las mujeres que se someten a la agresión de las cirugías plásticas de modo exagerado se han confundido. Como los hombres que sustentan su seguridad en una cuenta de banco o en un abdomen de lavadero.

Ni la juventud, ni la belleza, ni el dinero pueden darnos lo esencial de la vida: sólo las personas. Sólo nuestras relaciones profundas. Los objetos no pueden compartir con nosotros ni nuestras alegrías, ni nuestras preocupaciones. Usemos nuestro tiempo en ser mejores personas.

Respetemos más a quiénes tienen más experiencia de vida: a las personas sabias que tienen tanto que enseñarnos. Una sociedad saludable siente un profundo respeto por las personas mayores.

Contribuyamos a la rehumanización de nuestra sociedad sin hacer alardes superficiales a la belleza superficial de los otros. Encontremos la belleza del alma y la juventud de un espíritu. La verdadera juventud es la de quién quiere seguir aprendiendo. a verdadera belleza reside en la capacidad de amar.

Como escribiera Proust: “dejemos a las mujeres bonitas para los hombres sin imaginación”.

Cultiva tu belleza interna y tu juventud de espíritu. Y si no sales en la sección de sociales del periódico de moda: perfecto!! señal clara de que estás viviendo una vida significativa.