Hasta pronto amiga

Sea este mi humilde homenaje a una mujer excepcional, a quién tuve el privilegio de conocer hace muchos años. Nuestro primer encuentro fue como alumna de un curso: su interés en aprender, su alegría y su constancia destacaban. Con el paso de los años organizamos un grupo en el que ella, siempre puntual participó convirtiéndose en el corazón del mismo: nos hicimos amigas.
Yo aprendí mucho más de ella, estoy segura, de lo que pude haberle enseñado. Estas son algunas de las muchas lecciones que mi querida, inolvidable Claudia me deja:
* Siempre hay que regalar sonrisas a quiénes están cerca de ti.
* Tenemos mucho que aprender y no debemos dejar de estudiar ni un día.
* Arréglate y ponte guapa, es una modo más de celebrar la vida.
* A pesar de la enfermedad y del dolor tenemos que reírnos, ser generosas, espontáneas, juntar a las amigas, divertirnos.
* El amor que das a lo largo de tu vida se queda, se queda para siempre.
Claudia querida: no te has ido. Te quedas en el amor que nos diste, en tus expresiones de alegría, en tu valentía y en tanto que tenemos todos de aprender de ti. Gracias Claudia, por tanto que recibí de ti, de modo gratuito, generoso, como fue tu inmenso corazón.

El privilegio de la amistad

Una amiga te acompaña en los momentos más complejos de tu vida: cuando te casas, cuando te divorcias, cuando tu pareja se va con otra, cuando tienes hijos, cuando se van los hijos. Cuando estás enamorada y cuando no te calienta ni el sol.

Si no tienes amigas comienza hoy a cultivarlas. Escoge bien y cuídalas. Las relaciones nunca se quedan como están: o crecen o decrecen.

Una amiga te enseña aspectos de tu personalidad que desconoces. Una amiga te hace saber que vales la pena cuando otras personas te lastiman o te ofenden. Una amiga también te hace conocer tu lado sombrío.

Una amiga sabe escuchar tus historias de principio a fin y puede convertirse en tu mejor biógrafa. Una amiga se ríe contigo y quiere lo mejor para ti. Una amiga te quiere así, porque sí. Y ese amor es delicioso.

Yo tengo grandes amigas. Muy grandes en su corazón, en su personalidad, en su calidad humana. Mis amigas han sido mis testigos de vida, mis porristas, mis maestras: me han dado apoyo, compañía y mucho, muchísimo cariño. Además de diversión.

Yo creo que una amiga es un tesoro de valor incalculable. Yo soy millonaria en amigas.  Así, el viaje de la vida es mucho más fácil. ¿Se puede ambicionar algo mejor?

¿Quién es quién en tu vida?

Una de las tareas más complejas que debemos llevar a cabo a lo largo de nuestra vida es ubicar a cada persona en el lugar que le corresponde frente a nosotros. Sí no sabes el lugar que ocupa el otro y por lo tanto cómo manejar esa relación, sin duda recibirás muchas decepciones, derramarás muchas lágrimas y padecerás enormes sufrimientos.

La ingenuidad, la inexperiencia, el cariño o andar distraída pueden ser las causas que te lleven a creer que tu “amiga” es realmente tu amiga. O que tu hermana en verdad te quiere. O que un hijo o una madre por tener esa vinculación filial realmente te aprecian y se alegran por tu alegría.

Saber el lugar que tiene cada quién equivale a tener un mapa que te permite moverte con facilidad y sin perderte. Unas personas merecen toda nuestra confianza. Otras merecen muy poca. Unas personas pueden y quieren escuchar nuestras penas sin por ello abusar de nosotras. Otras sólo quieren saber si te va mal. Unas personas son realmente amigas cuando así lo dicen. Otras te dicen que te extrañan y te adoran pero no les interesa saber cómo te va.

Algunas personas no soportan que te vaya bien: en amor, en dinero, en lo profesional o en tu vida familiar. Y aunque dicen ser tus amigas o sean tus parientes en realidad tienen envidia de tu bienestar y aprovechan la menor excusa para hacerte daño, por ejemplo prestando oídos a los hablan mal de ti y haciéndotelo saber. A las “mensajeras” que vienen a traerte la noticia de quién te ha criticado o quién no te quiere no debemos escucharla. Cuando está haciendo eso en realidad te está diciendo: permití que hablaran mal de ti porque yo siento y pienso igual y te lo comunico para lastimarte.

Saber quién es quién en tu vida te evitará muchos sinsabores. Acomoda a cada persona en su sitio y desde ahí relaciónate. No tienes que caerle bien a todo el mundo. Pero tampoco mal. Quién te quiere, te lo demuestra en todo momento. A quién no le importas o te envidia, por favor, no lo acerques demasiado a ti, confiándole tus asuntos: le das armas que utilizará en tu contra. Crea tu propia familia psíquica: hecha de los seres que en verdad te aman.