¿Acercas o alejas al padre de tus hijos?

Las mujeres vivimos una de las experiencias más complejas de la vida cuando somos madres por vez primera. Se ponen en juego muchos de nuestros recursos y necesitamos, más que en otras ocasiones, del apoyo del padre de nuestro hijo y de quiénes puedan contribuir a facilitar  esta experiencia.

Se ha observado que con frecuencia la mamá no permite la entrada al papá en estas primeras etapas de la crianza. Es cómo si ella fuese la experta y él no tuviese las habilidades para quedarse solo con su bebé y comenzar a conocerlo. Incluso la mujer suele decir: “él me ayuda mucho”, cómo si la dueña de la situación fuese ella y él sólo actúe como un “ayudante”.

Así como la mamá tiene que ir conociendo a su bebé poco a poco y aprendiendo a criarlo, así su papá lo debe hacer. No podemos excluirlo de la tarea y después, años después, quejarnos de que ese padre no se comunica con sus hijos. La relación con los hijos se construye día a día y poco a poco.

Las mujeres debemos estar conscientes de que el hijo conoce al padre en gran medida a través del discurso de la madre. No es lo mismo que la mamá diga: “tu papá no está porque se fue a trabajar porque te ama” a que diga “tu papá nunca está, siempre está en el trabajo porque no le importamos”.

La pregunta es: ¿eres facilitadora de la relación del padre con sus hijos o te pones en medio, para que no se puedan querer?