Mi hijo pequeño llora mucho

Si te ocurre que tu hijo pequeño llora mucho cuando te vas o lo dejas al cuidado de alguien más puede ser que esté angustiado y que le esté haciendo falta un poco más de tu presencia. De una presencia disponible. Los niños pequeños no tienen recursos lingüísticos suficientes como para indicarte con palabras lo que le está ocurriendo.

Los niños pequeños no pueden medir el tiempo como lo hacemos los adultos, ni tener la certeza de que su mamá regresará. Hacer rutinas, estar con él cuando podemos estar, pero de verdad estar: esto significa no estar checando el correo, el teléfono, estar nerviosas pensando en nuestros pendientes de mujeres adultas. Estar con nuestro hijo implica dejar de lado nuestro mundo de preocupaciones y disfrutar de su presencia, enseñarle las cosas de su entorno, cantar, jugar, abrazar, reírse. Asegurarle que cuenta con nosotros y que somos capaces de contener sus emociones. Lo mismo si por las noches se levanta o no logra dormirse: algo le está haciendo falta en el sentido del apapacho, de la seguridad que sólo su mamá le puede dar.

Es pequeño y pronto crecerá. El abrazo estrecho, el cariño sin preocupaciones, jugar con verdadero interés en él son tus mejores inversiones para que crezca seguro, nunca te vas arrepentir del cariño invertido en él.

Que te sienta tranquila, feliz, disponible para él es el mejor regalo que puedes darle a él y a ti misma.

Niños y berrinches

Me han consultado en repetidas ocasiones sobre las causas que llevan a un niño pequeño a ser berrinchudo, insoportable, desobediente, inaguantable. Hacia los dos años los niños están en una etapa de desarrollo en la que necesitan de guía y orientación segura además de un espacio de libertad para poder explorar el mundo de modo protegido. También están midiendo constantemente hasta donde pueden llegar con las personas que los cuidan.

Imagina que llegas a una ciudad grande, desconocida para ti. Tu deseas conocerla y te subes al camión turístico que te llevará por las principales avenidas y te mostrará los monumentos y lugares significativos. Sí el chofer no sabe que hacer y te da indicaciones distintas o incluso te pregunta si toma esa calle o la otra, si se estaciona en un lugar o en el otro, para ti será imposible disfrutar del paisaje y aprender de la experiencia. Si por el contrario el chofer te indica lo que si se puede hacer y lo que no se puede hacer y en adelante hace el recorrido con toda certeza, entonces tú estarás en posibilidades de aprender y de disfrutar del paseo.

Los niños necesitan de una mamá que sepa lo que está haciendo, de una mamá que deje de lado sus pesares y angustias mientras está con él y pueda enseñarle cosas, abrazarlo, contener sus emociones y asegurarle que lo que le está prohibiendo tiene sentido. No a gritos, mucho menos a golpes. Con convicción y amor. Límites claros, específicos y con amor.

Sí tu infancia fue muy dolorosa o tu matrimonio está en crisis tus hijos no tienen la culpa. Tus hijos merecen una infancia tranquila: sólo la vivirán una vez. Trabaja en tu persona, acude a una psicoterapia, lee todo lo que pueda ayudarte para que puedas darles a tus hijos el ambiente más seguro y tranquilo que puedas. Los hijos crecen. Y cuando son mayores reflejarán todo lo que han vivido. Cada acto tuyo derivará en un modo de relacionarse contigo y en su personalidad. es tu responsabilidad. Si tu hijo está insoportable sólo significa una cosa: tú no estás sabiendo educarlo. Sus berrinches son su modo de decirte: “mamá, por favor madura y ayudame a mi a hacerlo”.