Gratitud

Sentir gratitud no significa ignorar las dificultades. Significa que además de fijarte en los problemas puedes también detenerte a observar lo bueno. Esto te hará sentir con apoyo y podrás afrontar de mejor modo las circunstancias adversas.

Repara en los regalos del mundo: las estrellas, los animales, el color del cielo, las flores. Repara en todo lo que se ha escrito, en todo el arte y la ciencia que está ahí para que te acerques a disfrutarla.  Reconoce a  las personas que te han amado e incluso a las que al dejar de quererte te ofrecieron un aprendizaje. Acepta todo eso gratuito que has recibido en tu vida.

Reconoce la benevolencia que la vida ha tenido contigo. Date cuenta de todas las cosas buenas que tienes. Y agradece. Sabrás cuan afortunado has sido cuando lo hagas.

Mientras más seas capaz de reconocer y de agradecer, te sentirás más en paz y con capacidad para dar más. Y eso te ubicará en una espiral positiva de conciencia y abundancia.

Por cierto; gracias por leerme.

El regalo de la vida

La vida es un regalo. Se nos ha dado la oportunidad de vivir. Con muchas dificultades, sin duda. A cada uno nos tocan retos por demás complejos: el abandono en la infancia, la vivencia de experiencias muy dolorosas en la infancia. Las carencias económicas para unos, las emocionales para otros. El abuso sufrido por personas ignorantes. Los complejos de inferioridad, la verguenza tóxica, el miedo.

Relaciones en la adolescencia que nos pusieron en peligro. La ingesta de sustancias que nos hicieron daño. Un embarazo prematuro. Un aborto sin pensar. Un matrimonio equivocado. ¡Cuantas vivencias difíciles hemos tenido que enfrentar!

Pero… estamos vivos. Sobrevivimos. Aún ahora seguimos enfrentando dificultades, temores, angustias. Todo esto es cierto. Pero…estamos vivos. Y podemos perdonar y perdonarnos. Podemos aprender a decirnos la verdad. Podemos empezar de nuevo y ser mucho más responsables. Podemos ir a un análisis y revisar nuestros modos de enfrentar la vida y reconstruirnos. Podemos amar más. Y encontrar el amor. Depende de que queramos hacerlo. Debemos comprometernos con nosotros mismos. Nadie puede vivir mi vida por mi. Si yo entiendo el regalo de la vida y aprovecho cada instante, seguro, seguro descubriré el inmenso regalo que es la vida.