Gracias Tammy

Si quieres aprender: enseña. Ni duda cabe, una gran lección impartida por una prudente y constante alumna.

Una alumna discreta, que lunes a lunes estaba ahí, en segunda fila, con humildad y sencillez, dándome generosamente grandes enseñanzas.

Ni una queja, ni un enojo. Aceptación, docilidad y fortaleza. Una fe inquebrantable. Siempre una sonrisa.

Con tu partida dejas una imborrable huella. Los que tuvimos el privilegio de conocerte debemos estar agradecidos por tu ejemplo de guerrera incansable, de mujer en todo el sentido de la palabra.

Hace poco más de una semana me dijiste, con un tono de voz que encerraba una sonrisa:”nos vemos en la clase”.

Gracias Tammy, por enseñarme con tu testimonio, una forma de asumir la enfermedad con una dignidad inefable.  Te vamos a extrañar mucho,  siempre.

¿Estás deprimida?

Si sientes que la vida no tiene nada bueno que ofrecerte, si la tristeza se adueña de ti, si estás pensando en quitarte la vida, si no encuentras placer en las cosas cotidianas, si estás muy angustiada: estás deprimida.

La depresión tiene un pronóstico 100% favorable: es decir que se cura.

Puede ser el resultado de una pérdida reciente: la muerte de un ser querido, la pérdida de la salud, del trabajo, de la pareja, de la juventud. Un accidente, un error, un mal paso. También puede ser la consecuencia de muchas pequeñas pérdidas no elaboradas.

Necesitas ayuda profesional. Es casi imposible salir de un estado así por una misma. La buena noticia: hay psiquiatras y psicoanalistas quienes tienen la preparación suficiente para atenderte. No lo dudes: busca ser ayudada. No te vas a arrepentir. Y volverás a recuperarte a ti misma y a disfrutar la vida. Hazlo por ti y por quienes te rodean.

Somos lo que hacemos

Escucho con relativa frecuencia quejas sobre lo que nos ocurre y la insistencia de responsabilizar al otro de lo que nos pasa. Es la crisis, la contaminación, el gobierno, la mala alimentación…son los doctores, los políticos o los otros los que causan nuestros sufrimientos.

Yo creo que lo que estamos viviendo en este momento es una consecuencia lógica y natural de nuestras acciones. Las experiencias que actualmente conforman nuestra vida tienen una relación directa con lo que hemos hecho en el pasado. Claro que hay algunas situaciones que escapan a nuestro control: ciertas enfermedades, accidentes, sufrimientos inexplicables. Pero el modo en como los enfrentamos también dependerá de lo que hemos hecho, de quiénes somos. Y sí, somos lo que hacemos.

Es muy necesario, desde mi punto de vista, que nos detengamos a pensar qué estamos haciendo actualmente, ya que de eso dependerá en buena medida nuestro futuro. ¿Estás alimentándote bien? ¿Haces ejercicio? ¿Eres amable con cada persona con la que te encuentras? ¿Cuidas tu dinero? ¿Intentas relacionarte mejor con tus seres queridos? ¿Tienes orden en tu casa, en tu trabajo? ¿Estás dando lo mejor de ti en cada acción? ¿Lees? ¿Cuidas de ti?

Esta temporada, con el referente de un año que termina y uno que comienza, vale la pena detenerse a pensar sobre lo que hacemos cada día. Qué de lo que hacemos nos está construyendo un futuro mejor y qué de lo que hacemos nos está llevando al dolor, a la enfermedad, a las pérdidas. Cada acto es importante y si no te cuidas tu, nadie puede hacer este trabajo por ti.