De lo que te pierdes, por envidiosa

Cuando la envidia se apodera de nosotras, actuamos de modo agresivo, negativo, atacando a la persona que nos ha despertado la envidia. Y lo que logramos con esta actitud es perdernos de lo bueno que esa persona podía ofrecernos. Es decir, que si soy capaz de transformar mi envidia, seré capaz de reconocer que necesitoSigue leyendo “De lo que te pierdes, por envidiosa”

¿Envidia de la buena?

Un modo más de defendernos del sentimiento de la envidia es decir: te tengo envidia, pero es de la buena. Nos encanta minimizar los sentimientos destructivos e incluso negarlos. Todas las personas sentimos envidia, y más de una vez por día. Mucho más. No hay ni buena ni mala. Bueno o malo lo que hagaSigue leyendo “¿Envidia de la buena?”

¿Mereces más de la vida?

Solemos creer que no merecemos el bienestar. Que tenemos que castigarnos, sufrir, padecer, luchar demasiado o compensar a los demás si es que nos va bien. Solemos creer que si somos felices o afortunados estamos haciendo daño a los otros. Solemos creer que nos va a querer más si estamos sufriendo. Da pánico ganar. DaSigue leyendo “¿Mereces más de la vida?”

Envidias entre hermanos

Todos envidiamos muchas cosas, muchas veces el día. Algunos somos conscientes de ese sentimiento que corroe, que puede incluso enfermar. Cuando nos damos cuenta de ello, podemos hacer algo positivo, cuando no nos damos cuenta, convertimos a nuestra envidia en destrucción. Probablemente las personas que mayor envidia suelen despertarnos son nuestros hermanos o hermanas. LaSigue leyendo “Envidias entre hermanos”

La fragilidad de lo más valioso

Algunas de las cosas más valiosas son extremadamente frágiles. Así como un plato de la más fina porcelana o una copa del más sofisticado cristal puede fracturase ante el más ligero accidente, así suele ocurrir con las relaciones más valiosas. Una palabra dicha sin pensar, un acto de egoísmo, un comentario -de esos que devalúanSigue leyendo “La fragilidad de lo más valioso”