¿Necesidad o preferencia?

Distinguir entre lo que necesitamos y lo que preferimos es fundamental para combatir el consumismo innecesario que tanto daño puede hacernos en lo individual y en lo social. Por citar un ejemplo, necesitamos ropa para cubrirnos y podemos preferir que sea de cierta marca por la razón que sea.
Cuando podemos detenernos a pensar y nos atrevemos a preguntarnos: ¿Porqué creo que necesito x marca? la respuesta suele ser reveladora. Quizá creemos que algo externo puede darnos identidad. Nada más lejos de la realidad.
Si creo que por usar esa marca voy a ser más popular, o querido, o atractivo puedo entonces admitir que NO lo necesito pero que SI lo prefiero.
Nadie necesita usar un bolso de determinada marca que salga del presupuesto solo por llevar unas iniciales que le griten a los demás cuanto invertí en el mismo. Mientras más consumimos estamos contaminando más, acabándonos a nuestro planeta.
Menos es más. Revisa bien tu armario: puede ser que no sea necesario comprar tantas cosas. Administra tu dinero de modo inteligente. Piensa bien sí necesitas o si prefieres algo y porque. Usar las cosas, reciclarlas, remendarlas y cuidarlas puede hacer una diferencia sustancial. Debemos fomentar la sencillez, el orden y no la pretensión ambiciosa y absurda de creer que por usar determinada marca seremos mejores. Evitemos caer en la gran trampa del consumismo.

Personas que marcan diferencias

A lo largo del viaje que es la vida, en ocasiones nos encontramos con personas excepcionales. Son ese tipo de encuentros que jamás se olvidan.

Son encuentros únicos y maravillosos. Son encuentros que dejan una huella indeleble. Este tipo de personas poseen algo único: nos hacen sentir que somos particularmente valiosos. Este tipo de personas nos reconcilian con nuestra identidad, nos dan una mirada especial. Hacen que nuestra vida sea mejor. Nos dan esperanza, alegría, entusiasmo por vivir.

Marcan una diferencia en nuestras vidas. Por eso, es imposible olvidarles. Por eso, las llevamos muy adentro, en ese espacio del corazón donde se guarda lo mejor, lo más valioso e importante.

Si has tenido uno de estos encuentros debes ser muy afortunado. Tienes un tesoro de valor incalculable.