Gracias Tammy

Si quieres aprender: enseña. Ni duda cabe, una gran lección impartida por una prudente y constante alumna.

Una alumna discreta, que lunes a lunes estaba ahí, en segunda fila, con humildad y sencillez, dándome generosamente grandes enseñanzas.

Ni una queja, ni un enojo. Aceptación, docilidad y fortaleza. Una fe inquebrantable. Siempre una sonrisa.

Con tu partida dejas una imborrable huella. Los que tuvimos el privilegio de conocerte debemos estar agradecidos por tu ejemplo de guerrera incansable, de mujer en todo el sentido de la palabra.

Hace poco más de una semana me dijiste, con un tono de voz que encerraba una sonrisa:”nos vemos en la clase”.

Gracias Tammy, por enseñarme con tu testimonio, una forma de asumir la enfermedad con una dignidad inefable.  Te vamos a extrañar mucho,  siempre.

Aprendamos de los hombres

Quiero celebrar el “Día de la Mujer” haciendo un reconocimiento a algunas de las características que he encontrado en algunos hombres a lo largo de mi vida.

Encuentro que en general los hombres no hablan mal de sus amigos, no chismean ni los critican si son infieles o si engordan. Encuentro que suelen ser muy leales con sus amigos.

Encuentro que los hombres juegan toda su vida: muchas mujeres dejamos de jugar, por tomarnos demasiado en serio a la vida.

Encuentro que los hombres (muchos de ellos) alcanzan la independencia económica y no se pasan la vida (como algunas mujeres) esperando que alguien los mantenga.

Encuentro que los hombres (algunos, claro) no se preocupan tanto por fingir: admiten que quieren gozar de la vida y lo hacen. En cambio, muchas mujeres hacemos el papel de víctimas y mártires y no sabemos disfrutar tanto.

Debo confesar: mis escritores favoritos son hombres. Sí, todos ellos.

Sé que generalizar es absurdo, me gustaría que hubiera el “Día del Hombre” o mejor aún, el Día del Ser Humano porque las mujeres podemos desarrollar cualidades que se han considerado masculinas y los hombres cualidades que se han considerado femeninas. Me gusta pensar que el inconsciente no tiene género, que más que hombres o mujeres, todos somos personas, de todos modos: felicidades a todas las de mi género.