Un nuevo año: nuevas oportunidades

Realmente a cada día, a cada instante, se nos ofrece una nueva oportunidad. Pero a los humanos nos gustan las fechas, los datos, los registros.

Estamos a unos días de comenzar el 2018. Y podemos tomarlo como una nueva oportunidad, para ser mejores personas, para vivir con mayor conciencia, para aprovechar nuestro tiempo.

Cada uno sabemos cuales han sido nuestros mayores fallos. Cada uno sabemos los pendientes que tenemos.  Así que cada uno sabemos por donde recomenzar.

Vivir cada día como si fuera el último y vivir cada día previendo nuestro futuro.

Ordenar nuestro espacio y nuestras actividades para vivir con mayor tranquilidad: sin prisas.

Reflexionar en que tenemos una sola vida, que es finita, que es difícil y también espectacularmente bella y asombrosa si dejamos que cada quién se haga cargo de sí mismo y de las consecuencias de sus actos y nos hacemos cargo de lo propio, sin pretextos.

Orden y posibilidades

Mientras más orden tenemos en nuestras vidas se abren más posibilidades. El desorden nos bloquea, nos hace perder tiempo, nos limita, puede desesperarnos y nos sitúa en lugares emocionales poco productivos.

El orden posibilita. Si no puedo encontrar un documento importante, si no tengo idea de mis deudas, si no he acudido a los exámenes médicos correspondientes a mi edad y circunstancia, si no llevo una agenda y confundo entonces mis compromisos, si no logro ser puntual… estoy aumentando las posibilidades de ser infeliz.

Claro está que ser ordenado no es un escudo contra el dolor. Son embargo, el orden en todas las áreas de nuestra vida nos hace más fácil la vida cotidiana. Si planeo y administro mi tiempo, mis recursos y además tengo metas y objetivos claros sobre lo que deseo lograr aumentan mis posibilidades de alcanzar bienestar.

A mayor orden en cada esfera de nuestra vida, sin duda, mayores posibilidades de bienestar. El orden nos dignifica.