Sin prisa

La mayoría de nosotros pasamos los días corriendo, con prisa. Apurados. Un estilo de vida maniaco. Las consecuencias de vivir de este modo son, entre otras:

. Estrés generalizado que debilita nuestro sistema inmunológico.

. Irritabilidad, preocupación, mal humor, acumulándose te llevan a la depresión.

. Pérdida de la claridad y calma que se necesita para tomar buenas decisiones.

¿Cómo desacelerarnos?

Haz algunas de las cosas que haces cotidianamente lo más despacio que puedas. Resiste la presión que te imponen otros para responder de inmediato. Encuentra la belleza del momento presente y disfruta de esa taza de café, de esa conversación, de tu respiración. Empieza poco a poco haciendo lo que haces de modo más lento, poniendo toda tu atención en esa actividad y en lo que te rodea.

Desacelerar el ritmo de tu vida es una de las acciones que realmente puede cambiarte la vida para bien.

Para disfrutar la vida

Hay muchos modos de disfrutar la vida. Lo fundamental es entender que es una virtud que se aprende. Algunas personas nacieron con esa capacidad, pero muchas otras no.

He aquí algunas ideas que pueden ser de utilidad para APRENDER a disfrutar de la vida:

1. Agradecer lo que tenemos

2. Hacer una cosa a la vez, poniendo toda la atención en ese momento

3. Vivir despacio: todo hacerlo con calma, sin prisa. La prisa es el peor enemigo de la vida.

4. Aprender cada día algo nuevo, sentir curiosidad por las palabras, por los conceptos que no conocemos

5. Estar muy conscientes de que la muerte puede llegar en cualquier momento.

6. Reconocer que nada, pero NADA es más importante que amar a las personas que amamos.

7. Tener menos cosas, gastar menos, consumir menos, aprender a no desear cosas materiales y sí desear calidad de vida y de relación.

8. Escuchar buena música, leer buenos libros, contemplar a los animales y a la naturaleza.

9. Sonreír, bromear, divertirse.

10. Abrazar mucho.

¿Tienes alguna sugerencia? Anímate y compártela conmigo. Yo por lo pronto les quiero compartir una página maravillosa, preciosa, que tiene excelentes recomendaciones culturales, es http://www.caprichosdeautor.com

Yo tengo la fortuna de conocer a su autora: Laia Bárber.