Hijos inconformes

Es frecuente escuchar a los hijos quejarse de sus padres. Que sus padres no los escuchan, que no les dan todo lo que quieren, que no les cumplen sus caprichos.

¿Que hay detrás de estas quejas? ¿Porqué están inconformes y lo expresan? Sinceramente creo que son jóvenes que han sido mal educados: que sus padres sienten culpa por situaciones de tipo consciente o inconsciente como puede ser que se han divorciado, que han trabajado fuera de casa y les dedicaron poco tiempo, que no han sido pacientes o tolerantes… Tal vez la culpa inconsciente se deba a un rechazo sentido hacia ese hijo en particular o a otras complejas situaciones.

Los padres están obligados a ser responsables, a educar con firmeza y amor, a darles oportunidades para su mejor desarrollo a los hijos. Pero ningún padre o madre está obligado a darle TODO a su hijo: eso es simplemente imposible. Los padres NO tenemos todo, por lo tanto no podemos darlo a nuestros hijos. Los padres tenemos carencias y la lección más importante que podemos enseñarles a nuestros hijos es a ser responsables de ellos mismos y proveerse, por si mismos, una vez que son adultos, de lo que necesiten.

Si un hijo tuyo se queja constantemente, es señal de que tu te sientes culpable. Revisa esa culpa, trabaja con ella, perdónate e invita a tu hijo a crecer y a agradecer a pesar de tus carencias. Es su vida: que se haga cargo de ella. Y tu de la tuya.

 

¿Vives con un vampiro?

Los vampiros emocionales son aquellas personas que sólo quitan pero nunca dan. Te piden, te exigen, te demandan, te reclaman. Que si no llegaste cuando ellos querían, que si no eres suficientemente buena hagas lo que hagas. Habitualmente los mantienes porque no generan ni un peso y lo que tu des no basta. Siempre, siempre quedas mal.

Los vampiros viven de los otros y además son insaciables. Hacen mucho daño.

¿Porqué se los permitimos?

  1. Para sentirnos importantes porque alguien depende de nosotros
  2. Por culpa al no poder tolerar que estén incapacitados
  3. Por obedecer instrucciones de nuestros padres: una madre que te ha encargado que cuides a tu hermana, por ejemplo
  4. Por que en ocasiones es más fácil quejarse del otro que detenernos a reconocer nuestros errores, nuestra incapacidad para poner límites
  5. Porque al vivir la vida del otro y corregirlo y sugerirle que cambie puedo dejar de pensar en mis carencias y frustraciones

Recuerda que no podemos vivir la vida de otra persona, si lo intentamos hacer, nos convertimos en codependientes y la otra persona se convierte en tirano.

Recuerda que cada queja tuya es la evidencia de tu incapacidad para defenderte, para protegerte, para poner límites.

No permitas que nadie te maltrate y no maltrates a nadie. Si le dejas al otro vivir su vida y tu te haces cargo de la tuya, tu y esa otra persona tendrán la oportunidad de crecer.