Suicidio

Una solución permanente para un problema temporal.

Lamentablemente cuando se toman decisiones de suicidio, se hace pensando que el dolor que estamos experimentando en ese momento va a quedarse en nosotros para siempre. Y el dolor que se siente es enorme, profundo, intolerable. Y en ocasiones, es de suponerse que es desde ahí desde donde se toman decisiones que no tienen forma de revertirse, de reparar.  Si se habla, si se analiza, si se elabora, se va a acomodando, va doliendo un poco menos. Hablar es desahogar, es acomodar. Es encontrar que otros también han pasado por momentos difíciles y los han superado.

Es importante que pensemos en qué todo pasa. Eso que hoy me parece terrible y definitivo va a pasar. Un día me va a dejar de doler. Y también es fundamental pedir ayuda. No podemos creer que solos podemos con esto. Si alguien te habla sobre sus ideaciones suicidas debes comentarlo con profesionales. Es una irresponsabilidad no hacerlo.  Para eso existe, entre otras cosas, la ayuda profesional de psiquiatras y psicoterapeutas.

Escucha el programa “Dialogando con mis psicoanalistas este próximo sábado 5 de octubre en el 98.5 de FM. En Radio El Heraldo. De 11 a 12 pm.  Profundizaremos en el tema del suicidio. Te espero.

Adicción: lo que no puedo decir

Algunas interpretaciones de la palabra adicción sugieren que significa A (negativo) Dicción (decir), o sea NO DECIR.

Podemos pensar que cuando no hablamos sobre lo que nos ha lastimado, lo que nos ha dolido o las cosas que han ocurrido en nuestra infancia o en nuestra juventud, lo traumático que nos ha ocurrido, solemos refugiarnos en algún tipo de adicción.

Estar cerca de quién está comenzando a tener problemas con las sustancias adictivas es muy importante para prevenir que se convierta en una situación crónica, peligrosa, incluso mortal.

En el psicoanálisis, el paciente encuentra un espacio para hablar de lo que le duele, lo que le afecta, lo que lo hace sufrir. Ser escuchado atentamente y poder poner afuera de nosotros eso que nos hace tanto daño, es un modo de prevenir el verse atrapado por la adicción.

Escucha este sábado 28 de septiembre, a las 11 am nuestro programa de radio en el 98.5 FM en El Heraldo Radio, el programa Dialogando, en donde tres psicoanalistas profundizaremos en el tema de las adicciones.

Madurez: saber elegir

A la mitad de la década de los 50’s ocurren un sin fin de cambios fisiológicos que nos avisan que la vejez se está acercando a pasos agigantados. Psíquicamente,  la madurez debe ser el signo primordial. Para Clarisa Pínkola Estés es la Edad de la Elección.

Elegir el modo de ocupar nuestro único recurso no renovable: el tiempo. Ya sabemos que estamos más allá de la mitad de nuestra vida, que no queda un minuto que perder. Y perder el tiempo significa en mi opinión:

  • Estar con personas que nos agreden, que no nos quieren, a las que les caemos mal.
  • Discutir cuando ya sabemos que nuestro interlocutor no es capaz de escuchar, de reconocer, de admitir otros puntos de vista.
  • Leer textos mal escritos, insulsos, violentos.
  • Sostener conversaciones inútiles, superfluas, absurdas.
  • Usar los recursos en banalidades que no reditúan.
  • Descuidar nuestra salud, nuestros bienes, nuestras relaciones, los logros alcanzados.
  • Rumiar una y otra vez acerca de lo negativo y dejarse atrapar en el enojo o la desesperación.
  • Intentar cambiar lo que no se puede cambiar.

Aprender a vivir es un proceso muy largo: es urgente, a los 55, poner en práctica lo aprendido y seguir aprendiendo, tomando apuntes, repasando las lecciones, haciendo la tarea, estudiando acerca del enigma de estar vivos. Sin perder el tiempo, que queda poco. No vaya a ser que nos reprueben en el examen final.

 

 

Tus hijos no son tus hijos

El inspirado y sensible poeta libanés Kahil Gibrán lo expresa perfectamente: “son hijos e hijas de la vida deseosa de si misma. No vienen de ti, sino a través de ti y aunque estén contigo no te pertenecen”.

¿Cuántas veces les has cobrado lo que has hecho por ellos, como si te lo hubiesen pedido?, ¿Cuántas veces has intentado, en nombre del amor, controlar sus decisiones?

“Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos, pues ellos tienen sus propios pensamientos. Puedes abrigar sus cuerpos, pero no sus almas, porque ellas viven en la casa del mañana que no puedes visitar, ni siquiera en sueños” – sigue el poeta.

¿Cuántas veces quieres que piensen y sientan como tu?, ¿Cuántas veces quieres diseñarles el futuro que tu crees será el mejor para ellos?

Y continúa el gran Gibrán: ” puedes esforzarte en ser como ellos, pero no procures hacerlos semejantes a ti porque la vida no retrocede ni se detiene en el ayer. Tú eres el arco del cual, tus hijos como flechas vivas son lanzados. Deja que la inclinación en tu mano de arquero sea para la felicidad”.

¿Somos capaces de regalarles su vida?, ¿ de permitirles irse, apartarse, alejarse y no chantajearlos, manipularlos por soledad, miedo, narcisismo, codependencia o necesidad de control?

Eneagrama por Andrea Vargas

PHOTO-2019-06-06-14-42-42 Este libro escrito por Andrea Vargas es una herramienta extraordinaria para conocer los 9 tipos de personalidad y los 27 sub tipos que el Eneagrama señala.

Al encontrar el número de personalidad que te corresponde, podrás entender muchos de tus comportamientos y mejorar aspectos de ti mismo.  Si no conoces al Eneagrama, ésta es tu oportunidad. Si eres experto en el tema, éste se convertirá en un indispensable para tu biblioteca.

Andrea Vargas es una experta en Eneagrama, tiene un programa de radio en MVS llamado Conócete con el Eneagrama que conduce junto a Adelaida Harrison. Su modo de escribir es  muy accesible para quiénes no conocemos este interesante y antiguo sistema de clasificación de los seres humanos, en el que puedes aprender que situaciones hacen aflorar lo peor de ti, cuáles son tus mayores preocupaciones y que acciones te van a hacer crecer y ser mejor persona, con la virtud de que si crees que ya sabes mucho de Eneagrama, este libro te es de gran utilidad para aprender más.

El libro se consigue en Sanborns y en Gandhi y en verdad es maravilloso.

Una madre angustiada

Es inevitable, como madre, sentirse angustiada. Es inevitable como persona sentir angustia. Ya el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, dedica muchas de sus reflexiones al sentimiento de la angustia. Vivir es difícil. 

A cada día nos vemos enfrentados a situaciones que pueden ser fuente de angustia: conseguir el dinero para sostenernos, padecer una enfermedad, sufrir de un robo, resolver una situación de índole legal, temer por la infidelidad o el desamor de una pareja. Los ejemplos son infinitos. En este escrito quiero, sin embargo, exponer la terrible situación de crecer al lado de una madre angustiada. 

Los hijos pequeños no cuentan con el aparato de contención suficiente para poder entender, ayudar, consolar o solucionar las fuentes de angustia de su madre. Si la mamá esta tensa porque su pareja le esta siendo infiel o porque el dinero para sostener a sus hijos no le está alcanzando, son situaciones que debieran manejarse al margen de los hijos menores de edad.

Para un pequeño, saber que su madre está preocupada, triste, angustiada, sufriendo, es una fuente de profundo malestar porque no tiene las herramientas para solucionar la situación y sin embargo se siente culpable por no ser de utilidad, incluso puede sentir que estorba y pensar equivocadamente que todo sería más fácil para su madre si dejara de existir.

Muchos de los problemas de aprendizaje provienen justamente de que el pequeño se siente profundamente angustiado ante el estado emocional de su madre.

Los sentimientos depresivos, la culpa, la indefensión, el dolor y el miedo se arraigarán en ese hijo con consecuencias de muy largo alcance y de muy difícil solución.

Es inevitable sentir angustia en muchos momentos de nuestra vida, eso no podemos evitarlo. Lo que si podemos evitar es comunicarlo a nuestros hijos pequeños. Si como madre estás angustiada, es necesario pedir ayuda terapéutica para encontrar un espacio de contención en el que puedas desahogar y pensar alternativas de solución.

Lo que no se vale, es transmitir a nuestros hijos nuestros miedos, incapacidades y angustias limitando así su sano desarrollo.

Gracias Tammy

Si quieres aprender: enseña. Ni duda cabe, una gran lección impartida por una prudente y constante alumna.

Una alumna discreta, que lunes a lunes estaba ahí, en segunda fila, con humildad y sencillez, dándome generosamente grandes enseñanzas.

Ni una queja, ni un enojo. Aceptación, docilidad y fortaleza. Una fe inquebrantable. Siempre una sonrisa.

Con tu partida dejas una imborrable huella. Los que tuvimos el privilegio de conocerte debemos estar agradecidos por tu ejemplo de guerrera incansable, de mujer en todo el sentido de la palabra.

Hace poco más de una semana me dijiste, con un tono de voz que encerraba una sonrisa:”nos vemos en la clase”.

Gracias Tammy, por enseñarme con tu testimonio, una forma de asumir la enfermedad con una dignidad inefable.  Te vamos a extrañar mucho,  siempre.